Manuel de la Iglesia-Caruncho
Si ha llegado el momento de retratarse -electoralmente hablando-, hay va mi retrato.
Un político británico (creo que Churchill) dijo aquello que de joven uno tenía que ser progresista y de mayor conservador. Yo no sé si ya soy mayor a mis 53 años pero, con esta derecha que tenemos en España, se me hace imposible ser conservador. Tal vez algún día, cuando “nuestra” derecha se centre, modernice, europeice, modere, se haga laica y saque todas las banderas de España y no sólo la roja y gualda, y yo tenga unos años más, me haga conservador. Mientras tanto miro a la izquierda y veo a ZP y a Llamazares. No me disgusta ninguno de los dos. A veces he votado al PSOE y a veces a IU. Y tengo claro que hay que votar a alguno de ellos y no quedarse en casa esperando a que lo hagan los demás. Pienso que si pudiera dividir mi voto le daría una parte a Zapatero y otra a Llamazares. Y que después ellos pactasen un programa común para gobernar en la legislatura. Pero no se puede dividir el voto y hay que elegir. Pienso en ZP: es un político progresista y cumple su palabra. Ley de dependencia, ley de igualdad, ley que permite el matrimonio homosexual, retirada de las tropas de Irak, regularización de los inmigrantes que ya vivían con nosotros, apuesta por la paz, por Naciones Unidas, por el 0,7 para cooperación. No está mal para una legislatura, es suficiente. Claro que me gustaría más que su equipo económico fuera más progresista y que en lugar de bajarme impuestos aumentase el gasto social, o que el gobierno de ZP tuviera una postura más decidida respecto al pulso que le echa la Iglesia, o respecto a la ley de plazos en la interrupción del embarazo, o sobre los derechos de los inmigrantes. Pero no se puede tener todo. ZP no gobierna sólo para mí. Después pienso en Gaspar Llamazares. Si consigue muchos votos contribuirá a situar un poco más a la izquierda al gobierno socialista y eso me gusta. Ojalá suceda. Le deseo suerte a Llamazares. Mientras, como no puedo dividir mi voto, esta vez será voto socialista y se lo daré a ZP. Él se lo merece.
Manuel de la Iglesia-Caruncho
Doctor en Ciencias Económicas. Autor del libro “El impacto económico y social de la cooperación”; y coordinador de los libros: “Avances y retos de la cooperación española” y “Acabar con la pobreza. Un reto para la cooperación internacional”.

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